Mostrando entradas con la etiqueta Recetas vegetarianas/veganas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recetas vegetarianas/veganas. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de mayo de 2018

Croquetones de setas y espinacas

¡Una de croquetas marchando! Las reinas del tapeo han llegado, pero claro había que hacer muchas adaptaciones para que no fueran prohibitivas como las croquetas a las que estamos acostumbrados. Bueno, en realidad, son tan grandes que me veo obligada a bautizarlas como croquetones.

Esta, es una versión muy sabrosa y diferente de la receta de croquetas que conocemos. Ni van fritas, ni llevan bechamel ni son una bomba para nuestro menú healthy. No es que consuma muchos rebozados, aunque estén hechos de forma más saludable, pero lo cierto es que, de vez en cuando, me apetece y con recetas como esta me quito el mono de croquetas.

Tiempo: 100 min.
Dificultad: fácil/media.
Apto para vegetarianos

INGREDIENTES (10 croquetones)
  • 1 Patata grande
  • 1 Taza de bebida vegetal (la que uséis)
  • 150 g de setas
  • 100 g de espinacas frescas
  • 2 Claras
  • Pan rallado integral
  • 2 Cucharadas de semillas de sésamo
  • 1 Cucharada de perejil fresco picado
  • 1 Cucharada de semillas de lino
  • 1 Cucharada de aceite de oliva (AOVE)
  • 1 Cucharadita de nuez moscada
  • 1 Cucharada colmada de queso crema light
  • 1 Cucharadita de ajo en polvo
  • Sal rosa

RECETA 
  1. Lo primero que vamos hacer es pelar la patata, lavarla y partirla en trozos. La cocemos durante 40 minutos, en abundante agua y a fuego bajo.
  2. Mientras, vamos lavando y cortando en trocitos muy pequeños las setas (yo utilicé unas tijeras porque me resultaba más fácil). Añadimos en una sartén media cucharada de aceite, sofreímos las setas a fuego alto junto con el ajo en polvo y una pizca de sal. Cuando estén casi hechas añadimos las espinacas también cortadas muy pequeñas. Salteamos hasta que esté todo listo y reservamos.
  3. Pinchamos con un tenedor la patata y si está blanda la sacamos, escurrimos y machacamos totalmente con el tenedor hasta que no queden grumos. Añadimos la bebida vegetal, nuez moscada, el queso crema y otra pizquita de sal. Vamos integrándolo todo hasta conseguir una mezcla cremosa pero no demasiado líquida.
  4. A continuación, mezclamos las setas y las espinacas que teníamos reservadas e integramos toda la mezcla. Dejamos enfriar en la frigorífico durante al menos 1 hora. Pasado ese tiempo, lo sacamos del frigorífico y procedemos a elaborar los croquetones. Echamos las claras en un plato y en otro el pan rallado, el lino y el sésamo. Hacemos bolas ayudándonos de la palmas de la mano y cuando tengamos una bola más o menos consistente la presionamos un pelín para darle esa forma alargada. La bañamos en las claras y luego la rebozamos. 
  5. Precalentamos el horno, ponemos papel vegetal sobre la bandeja y vamos posándolas separadas unas de otras. Cuando estén todas colocadas, echamos lo que queda de aceite (a poder ser en spray, sino repartirlo como podáis) y las horneamos a 180 °C durante unos 60 minutos dependiendo de vuestro horno.

 ¡Que os preste mucho!

sábado, 5 de mayo de 2018

Salteado de verduras al estilo thai

Aquí os traigo una de mis cenas más recurrentes cuando no me apetece hacer algo demasiado elaborado pero quiero algo delicioso… y sí, en este caso se puede tener todo. Este salteado resulta muy sencillito de elaborar y nunca me cansaré de comerlo ¡está tan rico!.

Tengo que reconocer que me encanta la comida asiática: china, tailandesa, japonesa… y antes solía pedir a domicilio esos menús que por cuatro duros traía arroz, noodles, pollo con almendras, etc. En resumen, una salvajada de comida en tuppers interminables que combinaban de maravilla con una noche de películas (o más, ya que te daba aquello para tres noches por lo menos). Aunque ya no llame a restaurantes asiáticos, me las ingenio para seguir teniendo sobre mi mesa recetas del otro lado del mundo, reinterpretándolas a mi manera y haciéndolas más saludables.


Tiempo: 10 min.
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • ¼ Pimiento rojo
  • ¼ Pimiento verde
  • ½ Cebolla grande
  • 8 Espárragos trigueros
  • 100 g de tofu firme
  • ¼ Calabacín
  • 1 Zanahoria
  • 2 Cucharadas de Soja
  • 1 Cucharadita de jengibre rallado
  • 1 Cucharada de aceite (AOVE)
  • Sésamo tostado (al gusto)

RECETA
Nota: no se me olvidó echarle sal, es que la soja es ya muy salada de por si y si encima añadimos más sal, sería demasiada para mi gusto.
  1. Lo primero vamos a lavar y cortar las verduras y el tofu. El pimiento y la zanahoria en juliana, el calabacín en rodajas, el tofu en daditos pequeños, los espárragos en tres partes quitándole la parte dura de abajo y la cebolla, haremos un corte a la mitad y otros dos transversales hasta que nos queden 6 trozos grandes con sus respectivas capas cada uno.
  2. Ponemos una sartén a fuego medio con el aceite y echamos la cebolla, la zanahoria, el pimiento y los espárragos. Cuando ya estén algo hechos añadiremos el resto de verduras, el tofu y seguimos friendo.
  3. Subimos el fuego al máximo, echamos el jengibre rallado y vamos añadiendo cucharadas de agua para que vaya friendo. Seguimos revolviendo y añadiendo agua poco a poco antes de que se empiecen a pegar.
  4. Cuando estén bastante doradas (incluso algunas partes algo “turradas”) bajamos el fuego, añadimos la soja y revolvemos hasta que lo chupe todo. Servimos y esparcimos sésamo al gusto por encima.

¡Que os preste mucho!

Maki de arroz de coliflor y verduras

La primera vez que hice sushi, lo veía complicadísimo. Eso de enrollarlo con la esterilla y que quedasen esos rollitos tan perfectos... pero la realidad es que es muy sencillo, el vinagre apelmaza el arroz y hace que pegue muy bien con el alga nori, y a pesar de no ser el arroz de sushi al que estaba acostumbrada, este también adquiere una gran consistencia y no notaréis mucha diferencia a la hora de preparar los makis. Lo mejor de todo es que solo usaréis el microondas y vuestras manos.

Por otro lado, no he querido ponerle la gran característica del sushi, el pescado crudo. Me apetecía que fuese vegano, y la verdad es que no le faltaba nada. Es una receta con mucho sabor con la que conquistaréis a vuestros comensales o ¡el mundo si os lo proponéis! 
 


Tiempo: 30 min.
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES (45 piezas más o menos)
  • 5 Algas nori
  • 1 Coliflor
  • ¼ de pepino
  • ½ Zanahoria
  • 1 Aguacate
  • 10 Hojas de espinacas
  • 50 g Tofu firme
  • 3 Cucharadas de vinagre de arroz
  • ½ Cucharada de aceite de sésamo
  • 1 Pizca de jengibre
  • Salsa de soja

RECETA
Nota: Necesitaremos una esterilla para hacer el sushi, podréis encontrarla en supermercados, bazares, etc. También palillos pero eso ya será más opcional y dependerá un poco de la maña que tengáis con ellos.
  1. Primero, vamos a lavar la coliflor y la secaremos un poco. Escogeremos solo las flores, las vamos introduciendo en la picadora y triturando hasta que queden con un aspecto de granos de arroz. Cuando esté toda triturada la metemos al microondas a temperatura máxima unos 8 minutos.
  2. Mientras, vamos cortando el tofu en tiras rectangulares de 1 centímetro de lado y lo colocamos en un plato junto con el aceite de sésamo y el jengibre. Dejamos marinar unos minutos.
  3. Seguimos lavando y pelando las verduras. Las cortamos en tiras alargadas para que luego queden bien a la hora de colocarlas en nuestro rollito de sushi.
  4. Cuando esté la coliflor, la sacamos del microondas y le añadimos el vinagre de arroz. Revolvemos y extendemos en un plato amplio para que vaya enfriando. Mientras tanto, ponemos un plato con agua y la zanahoria introduciéndola al microondas durante 6 minutos al máximo.
  5. Cuando ya esté todo cortado y frío procederemos a preparar nuestros makis. Yo fui jugando con estos ingredientes y los hice de varios tipos: aguacate-tofu-pepino, espinacas-tofu-pepino-zanahoria, zanahoria-aguacate-pepino, espinacas-tofu-zanahoria-pepino y por último tofu-zanahoria-pepino-aguacate.
  6. Extendemos la esterilla y ponemos encima el alga nori dejando boca arriba la parte más rugosa. Echamos una capa finita de arroz dejando un borde en cada lateral de 1 centímetro aproximadamente. Siempre fijaros hacia que lado vais a enrollar vuestro rollito para colocar ahí los ingredientes. En el lado más cercano a nosotros colocamos las filas de ingredientes al gusto y con ayuda de la esterilla vamos enrollando. Enrollamos el alga tapando los ingredientes, presionamos y otra vez lo mismo hasta que nos quede un cilindro.
  7. Cuando los tengamos listos, cortamos con un cuchillo muy afilado y con un corte limpio, en unas 9 piezas cada rollito más o menos. Ponemos un cuenco con soja para mojar y ya estarán listos nuestros makis de coliflor.
 
¡Que os preste mucho!

sábado, 21 de abril de 2018

Salmorejo ligero

Un plato tradicional de la cocina andaluza, cordobesa en concreto, que se sirve bien fresquito y entra que da gusto. Recuerdo un verano, hace unos años, que veníamos de viaje desde el sur y el calor era insoportable. Paramos a comer de camino en un sitio de comida casera y al entrar, sólo tenia clara una cosa: quería algo refrescante. Es ahí cuando surgió la idea de pedir salmorejo y la realidad, es que no estaba nada convencida. Una crema fría con una base de tomate que no tenía claro que me fuera a entusiasmar, pero al final después de muchas vueltas me decidí y fue una excelente elección que me daba fuerzas para continuar aquel caluroso viaje.

Aunque es muy fresquito y tan popular en el verano, no es que la receta tradicional sea lo más indicado para las dietas, por el pan, el exceso de aceite... (además si no me equivoco tampoco lleva pimiento) por eso era necesario darle unos retoques que lo convirtieran en un plato delicioso y saludable para disfrutar de los días de calor.



Tiempo: 25 min.
Dificultad: fácil.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 4 Tomates grandes
  • ½ Calabacín
  • ½ Pimiento verde
  • 1 Tarrina pequeña de queso de Burgos 0.0 % M. G.
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Cucharada de perejil
  • 2 Cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 Cucharadas de aceite (AOVE)
  • Sal rosa

RECETA
  1. Pelamos el calabacín (la piel que vais a quitar podéis utilizarla para un revuelto, una sopa o lo que se os ocurra), lo troceamos en rodajas y lo ponemos a hervir a fuego bajo durante 15-20 minutos hasta que esté blandito.
  2. Mientras, podemos ir echando en un bol los tomates en trozos y sin piel, el pimiento, el ajo (sin el centro si no queréis que pique mucho al estar en crudo), las especias y la sal al gusto.
  3. Cuando esté el calabacín listo lo añadimos al bol y trituramos con la batidora hasta que quede una crema homogénea que será cuando añadiremos el vinagre.
  4. A continuación, echamos el aceite y empezamos a batir desde abajo unos 30 segundos a velocidad media. Subimos la potencia de la batidora y la movemos hacia arriba hasta que se integre todo.
  5. Por último, dejaremos enfriar en la nevera una hora como mínimo, y serviremos con unos daditos de queso de Burgos por encima.

¡Que os preste mucho!

Pizza de la huerta con base de brócoli y queso de cabra

¿No sabes que hacer con ese brócoli que te sobró? O simplemente ¿tienes antojo de una pizza de verdura y qué, además, sea fácil y deliciosa?. Imagínate que es fin de semana, tienes pendiente el capítulo de tu serie favorita y te apetece pizza pero quieres comer una receta más saludable ¡pues ya está! Esta será una opción estupenda, muy cómoda y sencillísima de elaborar con la que satisfarás el capricho de comerte una pizza aunque sea de manera diferente.
 
No como demasiado queso de cabra, pero hoy hice una excepción porque esta receta lo pedía a gritos y le aporta un toque increíble. Yo escogí las verduras que me parecía que mejor encajaban con el brócoli pero hay muchas más alternativas válidas con las que podréis hacer esta receta. 



Tiempo: 45 min.
Dificultad: fácil.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • 200 g de brócoli
  • ¼ de pimiento
  • ¼ de calabacín
  • ½ Cebolla pequeña
  • 2 Claras de huevo
  • ½ Tacita de queso rallado light
  • ¼ de rulo de queso de cabra (unas 2 rodajitas por persona)
  • 3 Cucharadas de tomate triturado
  • 1 Cucharadita de ajo en polvo
  • 1 Cucharada de orégano
  • 1 Cucharada de albahaca
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero que vamos a hacer es cortar el brócoli y hervirlo en agua durante 15 minutos a fuego bajo.
  2. Mientras, vamos cortando los vegetales: el pimiento y la cebolla en juliana y el calabacín en rodajitas finitas.
  3. Ponemos en un cazo el tomate a fuego bajo con una pizca de sal, el orégano y la albahaca. Removemos durante 5 minutos hasta que esté totalmente espesa y reservamos.
  4. Vamos precalentando el horno a 180°C y mientras sacamos el brócoli, lo pasamos por la trituradora y lo mezclamos en un bol con el ajo, las claras, la mitad de la tacita de queso rallado y una pizca de sal.
  5. Extendemos el papel de horno sobre la bandeja del mismo y vamos repartiendo nuestra mezcla con ayuda de los dedos (la masa será blandita y muy húmeda). Introducimos en el horno durante 15 minutos hasta que esté un poco dorada.
  6. A continuación, sacamos la bandeja del horno y repartimos el tomate con una cuchara por toda la base respetando los bordes. Echamos por encima el queso rallado que nos queda, los vegetales y el queso de cabra e introducimos en el horno durante 20 minutos más hasta que esté el queso fundido y los vegetales blanditos.

¡Que os preste mucho!

Cous cous rosa de coliflor con verduritas encurtidas


Como siempre me dice una buena amiga “es que te encanta cocinar siempre con mil colores” y tiene más razón que en un santo. La comida entra por los ojos, y aunque los sabores y la textura siempre son el determinante, que tenga una pinta saludable, apetitosa y divertida son esenciales para que nos apetezca probarlo y disfrutemos aún más de lo que estamos comiendo. Pero claro, ¿Quién mejor para dar color de forma natural a tus platos que los productos de la huerta?. Si es que, entre lo ricas, nutritivas y saludables que son, si encima tienen miles de coloridas combinaciones resultará imposible no adorarlas.

Así que hoy os traigo este “falso” cous cous de coliflor, que se puede comer como plato único o de acompañante en nuestro menú. Con unos sutiles toques especiados recordando el origen bereber de este producto y haciendo mi versión personal y vegana de uno de los platos estrella de la cocina árabe.



Tiempo: 20 min. (1 h de frigorífico).
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES ( 4 personas)
  • 1 Coliflor pequeña
  • ½ Bote de verduras encurtidas (en mi caso use un mix de vegetales con  zanahoria rallada, apio, pimiento rojo y pepinillos)
  • ½ Bote pequeño de remolacha rallada
  • 4 Pepinillos
  • 1 Manzana verde
  • 2 Cucharadas de vinagre de Módena
  • 1 Cucharada de aceite de oliva (AOVE)
  • 1 Cucharada de canela en polvo
  • 1 Cucharada de comino
  • ½ Cucharada de pimienta negra
  • Sal rosa

RECETA
  1. Primero vamos a cortar la coliflor, utilizando solo las flores sin el tallo, y las pasamos por la trituradora hasta que nos queden pequeñas bolitas que nos recuerden a la sémola de trigo.
  2. Ponemos en una sartén profunda a fuego alto (yo utilicé una paellera), la coliflor triturada junto con media cucharada de aceite. Sofreímos durante 5 minutos que será el momento donde añadiremos un vaso de agua junto con las especias y una pizca de sal. Cocinamos a fuego bajo durante 10 minutos. Si es necesario, añadiremos un pelín más de agua hasta que quede blanda pero relativamente compacta.
  3. Lavamos la manzana, la cortamos en tiritas pequeñas y la ponemos en un bol junto los encurtidos y los pepinillos en rodajitas finas. Removemos y reservamos.
  4. Cuando la coliflor esté lista la echamos en el bol junto al resto de ingredientes. Escurrimos y secamos las tiras de remolacha lo máximo posible ayudándonos de un papel de cocina. Con el poco líquido violeta que les quede impregnado, será como conseguiremos el color rosáceo del plato.
  5. Mezclamos la remolacha y la coliflor con el resto del bol. Añadimos el aceite y el vinagre e introducimos en la nevera durante una hora.
 
¡Que os preste mucho!

Ensalada de calabacin, piñones y queso de Burgos

Sin duda alguna, es una de mis ensaladas preferidas hasta la fecha, por su sencillez, por lo rápida que es de hacer y lo riquísima que está ¡no me canso de ella!. La idea surge de una ensalada que había comido en un restaurante vegetariano, aunque esta, era con nueces, aceitunas, queso feta y alguna vinagreta muy especiada. El resultado de esta experiencia, fue que me quedé totalmente prendada y sabía que tenía que ingeniármelas para hacer una en casa parecida, intentando darle un toque diferente y más saludable en algunos detalles.
 
El calabacín cortado finito y junto al vinagre quedará tan rico que no parecerá que esté crudo. Os servirá como guarnición para vuestro menú o incluso como plato único sera un puntazo.


Tiempo: 5 min.
Dificultad: fácil.
Apta para vegetarianos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • ¼ de calabacín
  • 1 Tarrina pequeña de queso de Burgos 0.0% M. G.
  • 1 Cucharadita de piñones
  • 1 Cucharadita de orégano
  • 1 Cucharadita de ajo en polvo
  • 1 Cucharadita de pimienta negra molida
  • 2 Cucharadas de vinagre de vino blanco
  • 1 Cucharadita de aceite (AOVE)
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero, lavaremos el calabacín y lo cortamos en rodajas muy, muy finitas. El queso de burgos lo cortaremos en daditos.
  2. Mezclamos el vinagre, las especias y la sal en un bol.
  3. Echamos en él, el calabacín, los piñones y el queso. Revolvemos y ya estará lista para servir.

¡Que os preste mucho!

Cocido de garbanzos con espinacas

Una versión de un plato muy conocido en la cocina tradicional, muy sabroso y que gustará a toda la familia. Otra de los platos que hasta hace poco tiempo no comía, como son los garbanzos, y que a día de hoy me gustan mucho, incluso en sus versiones más de puchero. En invierno, con el frío, llegar a casa y comer algo calentito siempre sienta muy bien, con una elaboración sencilla e ingredientes muy comunes que podéis encontrar la tienda de debajo de casa.
 
No es el cocido de garbanzos al que estamos acostumbrados,con chorizos y grasa, pero está muy bueno y como se suele decir al día siguiente estará aún mejor. 



Tiempo: 2 h (90 min en cocer los garbanzos).
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 300 g de garbanzos cocidos
  • 150 g de espinacas
  • ½ Cebolla
  • ¼ de pimiento rojo
  • 2 Patatas cocidas
  • ½ Litro de caldo vegetal
  • 1 Cucharada de romero
  • 1 Cucharada de ajo en polvo
  • ½ Cucharada de pimentón de la vera
  • 1 Cucharada de pimentón dulce
  • 1 Cucharada de aceite (AOVE)
  • Sal rosa

RECETA
  1. Dejamos los garbanzos remojando la noche entera en abundante agua.
  2. Al día siguiente, los ponemos a cocer en agua con una pizca de sal durante hora y media a fuego medio. Si lo haces en olla exprés con media hora bastará. Cuando estén listos, los escurrimos y reservamos.
  3. A continuación cortaremos las verduras en trocitos pequeños y sofreímos en una olla con la cucharada de aceite. Luego iremos añadiendo agua poco a poco junto con las especias hasta que esté pochada.
  4. Echamos el caldo vegetal, los garbanzos, las espinacas y la patata previamente cocida. (Si no la tenéis, la cocéis a fuego medio en agua durante 20 minutos).
  5. Dejamos que se cocine a fuego bajo durante 30 minutos más y estarán listos para servir.

¡Que os preste mucho!

Albóndigas de berenjena en salsa de tomate

Desde pequeña, siempre han sido muy recurrentes en mi casa las albóndigas de carne picada, con salsa de tomate, pimiento, cebolla, etc. y acompañadas de unas patatas fritas. Luego, ibas a un bar a tomar el vermouth y también eran una tapita muy común. En definitiva, que cuando no era por uno era por otro, las albóndigas siempre estaban presentes.
 
Y ya, cuando se abrió la puerta de las albóndigas vegetales ¡fueron todo un descubrimiento!. Ofrecen muchas posibilidades con mezclas e ingredientes originales o simplemente re-inventar recetas tradicionales pero con una base vegetal. Llevan más tiempo porque no van fritas y serán más laboriosas de hacer pero merecerán mucho la pena. 



Tiempo: 1 h y 45 min.
Dificultad: fácil/media.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 2 Berenjenas
  • 1 Cebolla
  • 1 Pimiento rojo
  • 2 Zanahorias grandes
  • 2 Claras de huevo
  • 2 Cucharadas de salvado de avena
  • 1 Cucharada de harina de avena
  • 1 Cucharada de ajo
  • 1 Cucharada de orégano
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero que vamos hacer es partir las berenjenas a la mitad y meterlas al horno a 180 °C unos 30 minutos o hasta que las pinchemos y veamos que están blandas.
  2. Mientras, podemos ir pelando las verduras, excepto la zanahoria, en trocitos medianos y las sofreímos durante 5 minutos a fuego alto en una olla con una cucharada de aceite, el orégano y una pizca de sal. Cuando estén pochadas, reservamos.
  3. Cuando las berenjenas se hayan terminado de hornear, las vaciamos desechando la piel y las echamos en un bol junto con el ajo y otra pizca de sal. Revolvemos y vamos aplastando con el tenedor hasta que nos quede una pasta homogénea.
  4. A continuación, agregamos las claras y revolvemos. Añadimos la harina,  el salvado de avena y removemos hasta que nos quede una mezcla relativamente consistente para hacer unas bolas (aunque nos quedarán blanditas, bastante más que las de carne).
  5. Ponemos el horno a precalentar a 200°C. Ahora ya podemos ir haciendo las albóndigas, redondeándolas con las palmas de las manos, vamos haciendo bolas y posándolas en la bandeja del horno sobre papel vegetal. Horneamos durante 45 minutos, dándoles la vuelta una vez a los 20 minutos.
  6. Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas de unos 3 cm de grosor. Hervimos en agua durante unos 20 minutos a fuego medio.
  7. Echamos el tomate triturado junto con un vaso de agua en la olla donde estaban las verduras y cocinamos a fuego bajo durante 25 minutos. Pasado este tiempo echaremos en un recipiente la mezcla y la pasaremos la batidora hasta conseguir una salsa homogénea que será cuando la volvamos a echar a la olla, añadiendo la zanahoria y cocinando a fuego bajo.
  8. Cuando estén las albóndigas horneadas, las introducimos en la olla con cuidado de que no se nos deshagan y cocinamos un cuarto de hora más. Ya estará listo para servir.

¡Que os preste mucho!

lunes, 16 de abril de 2018

Hummus de aguacate


No puedo negar que estoy muy viciada al hummus, no solo por lo riquísimo que está, si no por lo fácil y cómodo que es de hacer. Esta receta original de los países árabes, resulta un éxito en todas las ocasiones: me la he llevado a cenas con amigos, familiares, festivales… donde cuadre siempre habrá amantes del hummus. En todos partes encontraréis a alguien que diga (como decía yo antes) “no me gustan los garbanzos” y os diré que da igual, que el hummus sabe a especias, al tahini, a aguacate en este caso… y si también a garbanzos pero está claro que a muchas más cosas.

Voy variando los ingredientes, incluso los de la base para que sean sabores diferentes y poder seguir disfrutando del hummus de manera saludable. Acompañado de crackers de centeno, de sésamo, de crudités de zanahoria y apio... En definitiva, os chupareis los dedos.



Tiempo: 5 min.
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES
  • 250 g de garbanzos cocidos
  • 1 Aguacate
  • 1 Cucharadita de comino
  • ½ Cucharadita de ajo
  • ¾ del zumo de un limón
  • 1 Cucharada de sésamo
  • 1 Cucharada de aceite AOVE
  • 1 Pizca de pimentón dulce
  • Sal rosa


RECETA (4 personas)
  1. Lo primero que vamos hacer es el tahini, un poco a nuestra manera. Echamos en el vaso de la batidora el sésamo, el aceite y 2 cucharadas de agua. Lo batimos todo hasta que quede una pasta homogénea.
  2. A continuación echamos los garbanzos cocidos, el aguacate, el ajo, el limón y el comino. Pasamos por la batidora hasta dejarlo cremoso, si es necesario podéis agregar un poco de agua.
  3. Por último espolvoreamos la pizca de pimentón dulce y estará listo para tomar.

¡Que os preste mucho!

miércoles, 4 de abril de 2018

Hamburguesa de brocoli y calabaza con pan de semillas casero

Para mí, claramente hay dos tipos: la hamburguesa a secas, que te comes con unos trigueros, una ensaladita, un puré rico, etc, y luego está la HAMBURGUESA en mayúsculas, o la hamburguesota como la llamo yo en el entorno familiar. Esta última, con sus vegetales, su salsa y su pan te harán sentir que estás pecando en un sitio de estos sesenteros con gramola y patinadores con bandejas repletas de batidos. Lo bueno es, que el único pecado aquí es ¡lo riquísima que está!.

También hay otro cambio a parte de que sea saludable, y es que es una hamburguesa vegetariana, que si os gustan, esta os encantará porque la combinación calabaza y brócoli es simplemente perfecta. Y el pan, no merece la pena comprarlo con lo poco que se tarda en hacerlo y lo rico que resulta con las semillas crujientes por encima. Así que espero que la disfrutéis como cuando éramos niños (¡y no tan niños!) y nos llevaban a comer hamburguesa y nos alegraban el día.


Tiempo: 30-40 min. aprox.
Dificultad: fácil/media.
Apta para vegetarianos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • 100 g de brócoli
  • 80 g de calabaza
  • 2 Cucharadas harina integral
  • 2 cucharadas de salvado de avena
  • 1 Huevo
  • 10 Hojas de espinacas
  • ½ Tacita de rúcula
  • 1 tomate natural
  • ¼ Cebolla grande
  • 2 Lonchas de queso havarti light
  • ½ Queso fresco batido 0,0% M.G.
  • 1 Cucharadita de mostaza Dijon
  • ½ Cucharada de aceite (AOVE)
  • 1 Cucharadita de ajo
  • 1 Cucharadita de pimienta negra
  • Sal rosa
     Y para el pan:
  • 1 Tacita de harina de avena
  • 1 Tacita de harina de almendra
  • 1 Sobre de levadura de panadería (unos 5 g)
  • 1 Puñadín de semillas de lino
  • 1 Puñadín de pipas variadas (calabaza, girasol...)
  • 4 Cucharadas de bebida vegetal
  • 1 Cucharada de orégano
  • 1 Cucharada de cebolla en polvo
  • Sal rosa

RECETA
  1. Primero vamos a hacer nuestro pan de hamburguesa. Disolvemos en la bebida vegetal templada la levadura unos minutos hasta que nos salga espumilla, tened cuidado y no la calentéis mucho o matareis la levadura. A continuación, lo mezclamos en un bol con la harina de avena y la de almendra, el orégano, la cebolla en polvo, y la sal. Cuando tengamos una masa que no se pegue a los dedos la dividimos en dos, hacemos una bola, la aplanamos dejando el grosor que queramos y cuando esté listo echamos por encima las semillas de lino y el resto de pipas hundiéndolas un poco en la masa. Metemos al horno durante 15 minutos a 200 °C.
  2. Mientras el pan se hornea, prepararemos nuestra hamburguesa. Pasamos por la trituradora el brócoli y la calabaza. Después, cuando esté bastante picado, lo echamos en un bol junto a la pimienta, el ajo, el huevo, la harina integral, el salvado de avena y una pizca de sal. Integramos todo bien, cogemos un puñado de nuestra mezcla y le vamos dando forma de hamburguesa.
  3. Cuando el pan esté listo lo sacamos del horno y dejamos que enfríe un pelín antes de partirlo a la mitad (también se pueden meter cuatro cachos y así no tendréis partirlo y os quedará turrado por ambas caras,  hacedlo como más os guste).
  4. Ahora, ya podemos encender la plancha o poner al fuego la sartén que vayamos a utilizar para las hamburguesas. Echamos el aceite y las vamos friendo poco a poco y dando vueltas. 
  5. Vamos lavando y cortando los demás vegetales. Las espinacas y la rúcula no hace falta cortarlas, pero la cebolla la cortaremos en tiras finas y el tomate en cuatro rodajas.
  6. Para hacer la salsa sólo tenemos que mezclar el queso fresco batido y la mostaza Dijon.
  7. Mientras las hamburguesas se van haciendo, echaremos también la cebolla. Podemos ir, mientras, montando nuestra hamburguesa: pan abajo, salsa, espinacas, rúcula y el tomate.
  8. Cuando ya estén casi hechas echamos el queso sobre cada una, dejamos un minuto para que funda y sacamos la hamburguesa posándola encima del tomate. Echamos la cebolla por encima, y ya podemos ponerle la tapa ¡y a disfrutar!.

Sugerencia: podéis acompañar esta hamburguesa con esta deliciosa ensalada de col.

¡Que os preste mucho!

viernes, 30 de marzo de 2018

Pizza de coliflor al pesto de brócoli con verduras

Siempre digo lo mismo cuando hablo de esta pizza, la realidad es que, la primera vez que me animé a hacerla, me encontraba todavía en una relación complicada con la coliflor. "Es que no me gusta la coliflor" y yo respondo: "Ni a mi tampoco me gustaba !y aquí estoy!". Supongo que, desde pequeña, seguía teniendo metido en la pituitaria el penetrante olor de la coliflor al cocer. Mi cabeza lo recordaba como algo traumático, culinariamente hablando y si de pequeña me quejaba, pues de mayor seguía con el sentimiento de "puag" metido en la cabeza. ¡Cómo somos los adultos-niños!, menos mal que me dio por darle otra oportunidad y probar esta pizza, que es un manjar saludable. Encima, me ha abierto la puerta y la boca a que la coliflor sea hoy una de mis verduras imprescindibles.
 
Uno de mis retos cuando quise cambiar mi tipo de alimentación era tener que deshacerme de la pizza, con ella nunca hubo problemas en nuestra relación, al contrario mucho amor, demasiado diría yo. A día de hoy, haber visto que había vida más allá de las pizzas tradicionales, me ha alegrado la existencia y reconozco que lo difícil ahora será que me coma alguna de las pizzas que me comía antes.



Tiempo: 60 min. aprox.
Dificultad: fácil
Apto para vegetarianos

INGREDIENTES (2 personas)
  • 300 g de coliflor
  • ¼ Calabacín
  • ¼ de pimiento rojo
  • ¼ de pimiento amarillo
  • ¼ de cebolla morada 
  • 60 g de brócoli
  • 1 Diente de ajo
  • Rúcula al gusto
  • 6 Rodajas de mozzarella fresca light
  • 2 Puñados pequeños de queso rallado light (emmental, havarti, etc)
  • 1 Cucharada de aceite (AOVE)
  • 1 Huevo (o una clara)
  • 1 Cucharadita de piñones
  • 3 Cucharadas de tomate triturado
  • 1 Cucharita de orégano
  • 1 Cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 Cucharadita de albahaca
  • 1 Cucharada de ajo en polvo
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero, vamos a poner a cocer el brócoli en agua para después hacer con él el pesto. Cuando el agua rompa a hervir lo dejamos en fuego bajo unos 15 minutos o hasta que este más o menos blando.
  2. Seguimos con la masa de coliflor. Echamos los trozos en la trituradora dejándolo bastante picado. Después, lo echamos en un bol, añadimos ½ cucharada de ajo, una pizca de sal, el huevo (o la clara), el puñadín de queso rallado light y revolveremos hasta que se integre todo. Quedará una masa muy húmeda y blandita, no la imaginéis como una hecha con harina.
  3. Ponemos a precalentar el horno a 225°C (dependiendo del horno). Mientras ponemos un trozo de papel de horno/vegetal en la bandeja que vayamos a utilizar y extendemos nuestra masa con los dedos. La bandeja es mejor que no tenga agujeros ya que suelta algo de líquido y se nos manchará el horno por abajo. Podéis usar la grande del horno o una que tengáis lisa. Ponemos pegotes y vamos extendiendo dejándola muy fina. Cuando nos quede la forma y el grosor que queramos,  metemos al horno la masa sola durante 20 minutos o hasta que veamos que esté algo dorada.
  4. Mientras tanto, ponemos el tomate triturado a cocinar en un cazo a fuego bajo y le añadimos el orégano, un pelín de sal rosa y la cebolla en polvo. Removemos cada poco durante 10 minutos y reservamos.
  5. Cuando tengamos el brócoli hervido ya podemos hacer nuestro pesto. Para ello, echaremos el brócoli, los piñones, la albahaca y el diente de ajo en el vaso de la batidora y lo trituraremos todo, después, iremos agregando poco a poco el aceite hasta que quede bien integrado. No os preocupéis si cuando probáis el pesto está algo fuerte, cuando se cocine con el resto de la pizza dejará de picar tanto.
  6. A continuación, vamos cortando las verduras. La cebolla y los pimientos los cortaremos en trocitos pequeños, los tomatitos a la mitad y el calabacín en rodajitas finas.
  7. Ahora, sacaremos la masa del horno y montaremos nuestra pizza. Dispondremos las cucharadas de tomate por toda la base dejando un centímetro en los lados para conseguir bordes. Seguimos espolvoreando el queso rallado por encima, colocando las rodajas de mozarella, las cucharadas de pesto y por último, la cebolla, los pimientos, los tomatitos y el calabacín.
  8. Por último horneamos a unos 180°C unos 30 minutos más o menos, o hasta que veamos la masa muy dorada, el queso fundido y los vegetales hechos. Ahí, ya podremos sacar nuestra pizza. Que no os sorprenda si la masa queda algo blandita, si tiene buen color estará hecha.
 
¡Que os preste mucho!

jueves, 29 de marzo de 2018

Ensalada de pasta al estilo griego

Sin duda, una de los mejores cosas del verano son las ensaladas de pasta. Con su vinagreta o con una salsa fresquita.
 
En este caso, escogí la de yogur porque me encanta, es un vicio y queda genial con muchísimos platos. Además, en esta ensalada, la salsa, la hice de una manera pero se puede hacer como a uno más le apetezca ese día ya que da mucho juego.
 
Si encima, vamos cambiando el tipo de pasta y los demás ingredientes, cada día podríamos tener una ensalada diferente incluso dentro del mismo estilo. Otro punto a su favor es que sea tan fácil de transportar a cualquier lugar, sobre todo, para los que estamos todo el día con el tupper a cuestas. No hay duda, para lo fácil que es, es muy resultona.


 
Tiempo: 35 min.
Dificultad: fácil.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • 100-120 g de pasta de trigo sarraceno
  • 120 g de tofu firme
  • 10 Tomatitos cherry
  • ½ Pepino pequeño
  • 1 Puñado pequeño de mix de lechuga (o 2 hojas de la que más nos guste)
  • ½ Lata de maíz cocido
  • 2 Rabanitos
  • 1 Queso fresco batido 0.0% M.G.
  • 1 Cucharada de vinagre de manzana
  • 1 Cucharada de orégano
  • 1 Cucharadita de pimienta negra
  • 1 Cucharada y ½ de limón
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero que vamos a hacer es poner a marinar el tofu. Lo ponemos en un plato hondo, cortado en dados de unos 2 cm y añadimos un chorrín de agua, el orégano y el vinagre. Revolvemos con una cuchara, impregnándolo todo. Metemos en la nevera durante 30 minutos.
  2. Ponemos una olla con agua a hervir a fuego alto, le añadimos un pelín de sal rosa y cuando esté borboteando, echamos los macarrones y dejamos cocer a fuego medio/bajo durante unos 8-10 minutos.
  3. Mientras, vamos lavando y cortando los vegetales. Cortamos la lechuga en trocitos pequeños (si la echáis de un mix y viene pequeño, echáis tal cual), los tomatitos a la mitad, al pepino quitamos la piel y cortamos en rodajitas y estas a la mitad, y los rabanitos en rodajitas finas. Las podemos ir colocando en el plato o bol y le añadimos también el maiz.
  4. Cuando ya estén blandos los macarrones, escurrimos el agua y dejamos enfriar unos minutos.
  5. Ahora, vamos a ir haciendo la salsa de yogur. Echamos el yogur en un recipiente, le añadimos el limón, la pimienta, una pizca de sal rosa y batimos con la cuchara hasta que quede una salsa homogénea.
  6. Por último, sacamos el tofu del frigorífico, lo echamos sin el líquido en el plato y añadimos, también, la pasta. Revolvemos todos los ingredientes y ponemos 1 o 2 cucharadas de salsa, o al gusto.

¡Que os preste mucho!

miércoles, 28 de marzo de 2018

Pote asturiano vegano

He de reconocer que a pesar de encantarme toda la cocina asturiana, dos de sus platos estrella como son el pote asturiano y la fabada no me entusiasmaban demasiado. "¡Y mirate ahora!" Como diría mi abuela. Pero sí, ahora me encantan, aunque las recetas que yo hago no son las tradicionales, con su compango y su salsilla, pueden quedaros muy buenas y tienen un sabor muy casero y muy de aquí ¡saben a Asturies!
 
Además es otra receta muy rica y que de un día para otro, están más espesitas y más buenas. A pesar de que siempre pensé que era un plato muy fuerte y muy pesado, la verdad, es un pote que os dejará llenos pero no os resultará tan difícil su digestión. Así que solo necesitaréis la excusa de que llega el frío para poder sacar vuestra olla y preparar este platín de puchero, de los de siempre y de los que no se pasan nunca de moda.



Tiempo: 60min (45 min. de cocción).
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 300-400 g de fabes blancas cocidas (alubias, habas, etc)
  • 2 Patatas medianas
  • 100 g de calabaza
  • 100 g de espinacas
  • 1 Puerro (la parte blanca)
  • ¼ Cebolla morada
  • 200 g de col lisa
  • 300 ml de caldo vegetal
  • 1 Cucharada de aceite
  • 1 Cucharadita de pimentón dulce
  • 1 Cucharada de pimentón de la Vera/ahumado
  • 1 Cucharada de perejil
  • 1 Cucharadita de colorante alimenticio
  • Sal rosa

RECETA
NOTA: Si no usáis les fabes previamente cocidas, debéis dejarlas a remojo el día anterior, cubriéndolas todas de agua. Las metéis a cocer en una olla express y en cuanto suba el válvula ponéis el fuego bajo y dejáis 8 minutos más. Pasado ese tiempo, destapamos, echamos la verdura y volvemos a esperar a que salte la válvula. Tendréis que cocer unos 25 minutos más, destapamos y dejamos cocer a fuego bajo por unos 45 minutos. Si es en una olla normal donde vais a cocer les fabes, las cocináis a fuego lento, hasta que estén blandas, unas tres horas más o menos.
  1. Si las usáis ya cocidas, lo primero que haremos sera lavar la verdura y cortarla. La cebolla la cortaremos pequeña, en trocitos de 1-2 cm, el puerro en rodajitas, la col en tiras finas, la calabaza en daditos y respecto a las espinacas echaremos las hojas enteras.
  2. Utilizaremos las patatas previamente cocidas, si no las tenemos, las ponemos a cocer 40 minutos a fuego medio.
  3. En una olla ponemos el aceite y echamos la verdura a sofreír un pelín y cuando se acabe el aceite vamos echando poco a poco agua hasta que esté un pelín pochada.
  4. A continuación echaremos el caldo y las patatas. Dejamos que hierva a fuego alto y luego bajaremos a medio/bajo y tapamos durante 10 minutos.
  5. Por último echamos las especias, la espinaca y les fabes cocidas y revolvemos con cuidado de no romperlas. Dejamos cocinar 35 minutos a la misma temperatura y cuando tengan poco líquido, las quitamos del fuego y las dejamos reposar para que engorde el caldo. Ya estará entonces listo para servir. 

¡Que os preste mucho!

martes, 27 de marzo de 2018

Crema de col blanca y zanahoria con tomate seco

Ahora que por fin me he aficionado a las cremas, esto, es un no parar. Muchas veces las hago a capricho (quiero esto, esto y esto) porque es invierno, es sencillo, cómodo de preparar... en resumen, me apetece llegar a casa y meterme algo ligero y calentito para cenar. Pero siendo sincera, en otras ocasiones estas cremas son el resultado de verduras que compro para hacer una receta y luego ¿qué hago con toda esa col que me sobró? Tenemos muchísimas posibilidades y aquí os traigo una fácil y deliciosa.
 
Las especias le dará un toque original que engañará el paladar de todos aquellos que se resisten a los productos de la huerta. Así que ya no tenemos excusas para comer rico y saludable.



Tiempo: 55 min. (45 cocción).
Dificultad: fácil.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (4 personas)
  • Col lisa blanca (400 g)
  • ½ Zanahoria
  • 8 Tomates secos
  • 200 ml bebida vegetal (la que uséis, valdría también leche desnatada)
  • 2 Quesitos light (estilo El Caserío)
  • ½ Cucharadita de eneldo
  • ½ Cucharada de ajo en polvo
  • ½ Cucharadita cebolla en cristales (o en polvo)
  • Sal rosa

RECETA
  1. Ponemos agua a hervir en una olla a fuego alto, mientras, partimos la col y la zanahoria en trozos para que nos entre bien en ella.
  2. Una vez tengamos la verdura cortada, la introducimos en el agua, ya hirviendo, y la dejamos cocer durante 45 minutos aproximadamente (o hasta que esté blanda) a fuego medio-bajo.
  3. Cuando estén casi cocidas, podemos ir calentando la leche si es para tomar en el momento, sino serviría fría, preparando las especias, los quesitos y partiendo el tomate seco en trozos pequeñitos (2 tomates secos por ración)
  4. Cuando ya estén hervidas escurrimos las verduras. Si queremos podemos guardar ese caldo vegetal tan rico de la cocción de la col y la zanahoria para futuras recetas (incluso congelarlo). Ahora, pasaremos la verdura por la batidora junto con las especias (excepto el eneldo), la leche y los quesitos. Podemos echar un poco más de leche si nos gusta mas liquida, eso ya al gusto. Una vez conseguida la textura que queramos, servimos la crema, espolvoreamos el eneldo y ponemos por encima los trocitos de tomate seco.

¡Que os preste mucho!

sábado, 24 de marzo de 2018

Arroz cremoso con verduras y champiñones

Esta es una receta que hago mucho, es muy resultona y bastante sencilla de elaborar. A veces, cambio alguna verdura según la temporada, si lo hago de manera improvisada cojo lo que tenga por casa y siempre queda un plato delicioso. La verdad es que es una receta muy sabrosa, fácil y que te puede salvar de esa visita que llega sin avisar.
 
Un plato vegetariano, para todos los gustos y que te apetece tanto un febrero como un agosto. Además si lo haces abundante, está rico de un día para otro. 




Tiempo: 70-90 min. aprox.
Dificultad: fácil
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • ¾ Taza arroz integral
  • ¼ Taza quinoa
  • 2 Tazas de caldo vegetal
  • 2 Tazas de agua
  • ½ Cucharada de aceite (AOVE)
  • ½ Pimiento verde
  • ½ Cebolla morada
  • ¼ Puerro
  • 1 Cucharada de maíz cocido
  • ½ Zanahoria
  • 1 Taza de espinacas cruda
  • ½ Tomate
  • 50g de champiñones crudos
  • ½ Cucharada de queso crema light
  • 1 Cucharada de tomillo seco
  • ½ Pimentón dulce
  • 1 Cucharada de ajo en polvo
  • ½ Cucharadita de pimienta negra
  • 1 Cucharada de orégano
  • Sal rosa

RECETA
  1. Para empezar, lavamos los champiñones y las verduras y cortamos estas últimas. El pimiento, el tomate y la cebolla en trozos de 1-2 cm, o más pequeño si lo preferimos. La zanahoria yo la corté con un pelador de juliana, el puerro en rodajitas y la espinaca eche la hoja entera. 
  2. Ponemos el aceite en la sartén y echamos el pimiento, la cebolla, el puerro y la zanahoria y dejamos que se poche un poco. Si se nos acaba el aceite, echamos un chorrito de agua.
  3. A continuación, cuando la verdura esté algo turrada, echamos los champiñones y dejamos que se hagan un pelín.
  4. En unos minutos, echamos el arroz y la quinoa y damos unas vueltas durante 30 s. Ahora, vamos echando el caldo y el agua poco a poco para que vaya cubriendo el arroz y las verduras.
  5. Echamos las especias y sal al gusto. Cuando empiece a hacerse un poco el arroz echamos las espinacas, que irán menguando con el calor y revolvemos.
  6. Seguimos con el fuego alto los primeros 20 minuntos. Después, ya podemos bajarlo a fuego medio unos 50 minutos o hasta que veáis que el arroz y la quinoa estén blandas.
  7. Cuando echemos el último vaso de agua, metemos los trocitos de tomate en la sartén y el maíz.
  8. Cuando ya lo tengamos hecho y nos quede un poco de caldo en la sartén, apagamos el fuego, echamos media cucharada de queso crema light y revolvemos hasta que se deshaga en nuestro arroz. Dejamos reposar unos minutos y ya estará listo para servir.

¡Que os preste mucho!