sábado, 12 de mayo de 2018

Croquetones de setas y espinacas

¡Una de croquetas marchando! Las reinas del tapeo han llegado, pero claro había que hacer muchas adaptaciones para que no fueran prohibitivas como las croquetas a las que estamos acostumbrados. Bueno, en realidad, son tan grandes que me veo obligada a bautizarlas como croquetones.

Esta, es una versión muy sabrosa y diferente de la receta de croquetas que conocemos. Ni van fritas, ni llevan bechamel ni son una bomba para nuestro menú healthy. No es que consuma muchos rebozados, aunque estén hechos de forma más saludable, pero lo cierto es que, de vez en cuando, me apetece y con recetas como esta me quito el mono de croquetas.

Tiempo: 100 min.
Dificultad: fácil/media.
Apto para vegetarianos

INGREDIENTES (10 croquetones)
  • 1 Patata grande
  • 1 Taza de bebida vegetal (la que uséis)
  • 150 g de setas
  • 100 g de espinacas frescas
  • 2 Claras
  • Pan rallado integral
  • 2 Cucharadas de semillas de sésamo
  • 1 Cucharada de perejil fresco picado
  • 1 Cucharada de semillas de lino
  • 1 Cucharada de aceite de oliva (AOVE)
  • 1 Cucharadita de nuez moscada
  • 1 Cucharada colmada de queso crema light
  • 1 Cucharadita de ajo en polvo
  • Sal rosa

RECETA 
  1. Lo primero que vamos hacer es pelar la patata, lavarla y partirla en trozos. La cocemos durante 40 minutos, en abundante agua y a fuego bajo.
  2. Mientras, vamos lavando y cortando en trocitos muy pequeños las setas (yo utilicé unas tijeras porque me resultaba más fácil). Añadimos en una sartén media cucharada de aceite, sofreímos las setas a fuego alto junto con el ajo en polvo y una pizca de sal. Cuando estén casi hechas añadimos las espinacas también cortadas muy pequeñas. Salteamos hasta que esté todo listo y reservamos.
  3. Pinchamos con un tenedor la patata y si está blanda la sacamos, escurrimos y machacamos totalmente con el tenedor hasta que no queden grumos. Añadimos la bebida vegetal, nuez moscada, el queso crema y otra pizquita de sal. Vamos integrándolo todo hasta conseguir una mezcla cremosa pero no demasiado líquida.
  4. A continuación, mezclamos las setas y las espinacas que teníamos reservadas e integramos toda la mezcla. Dejamos enfriar en la frigorífico durante al menos 1 hora. Pasado ese tiempo, lo sacamos del frigorífico y procedemos a elaborar los croquetones. Echamos las claras en un plato y en otro el pan rallado, el lino y el sésamo. Hacemos bolas ayudándonos de la palmas de la mano y cuando tengamos una bola más o menos consistente la presionamos un pelín para darle esa forma alargada. La bañamos en las claras y luego la rebozamos. 
  5. Precalentamos el horno, ponemos papel vegetal sobre la bandeja y vamos posándolas separadas unas de otras. Cuando estén todas colocadas, echamos lo que queda de aceite (a poder ser en spray, sino repartirlo como podáis) y las horneamos a 180 °C durante unos 60 minutos dependiendo de vuestro horno.

 ¡Que os preste mucho!

sábado, 5 de mayo de 2018

Granola casera

La granola que encontraba ya hecha, siempre venía con muchos azúcares u otros ingredientes que no me parecían adecuados. Cuando comprobé lo sencilla y rápida que resultaba prepararla en casa, además lo deliciosa que estaba, no tuve dudas de que no volvería a comprarla más.

Esta es sin duda, una de mis mejores opciones para agregar al yogur. También se la añado a la bebida de avena, junto con trocitos de fruta natural o simplemente un poquito como snack resulta una idea estupenda. Me gusta muchísimo su sabor tostado, su dulzor pero sobretodo su toque crujiente que le da totalmente la esencia a esta receta. Quedarán unidos en pequeños bloques crunchy que son realmente adictivos.


Tiempo: 20 min.
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES
Nota: como la granola se sirve un poco al gusto, está pensado para que salga un bote y medio grande. En mi caso me da para un montón de raciones ya que uso una cucharada como mucho de cada vez.
  • 10 Cucharadas de copos de avena
  • 2 Cucharadas de semillas de lino
  • 4 Cucharadas de avellana triturada
  • 3 Cucharadas de nuez triturada
  • 1 Cucharada de chía
  • 3 Cucharadas de variado de semillas (pipas de girasol y calabaza peladas, sésamo, amapola y lino marrón)
  • 2 Cucharadas de arándanos deshidratados
  • 1 Cucharada de pasas
  • 3 Cucharadas de sirope de agave
  • 2 Cucharadas de aceite (AOVE)

RECETA
  1. Lo primero, introducimos las avellanas y las nueces peladas en la picadora. Trituramos hasta que queden trocitos pequeños y algo de polvo de los frutos.
  2. Lo siguiente, mezclamos en un bol la mezcla de la trituradora con el resto de sólidos excepto los arándanos y las pasas que se las añadiremos después del horneado. Mezclamos todo bien.
  3. A continuación añadimos el aceite y el sirope de agave. Revolvemos hasta que todo quede impregnado.
  4. Ahora, ponemos a precalentar el horno a 170 °C, colocamos el papel vegetal sobre la bandeja del mismo y con ayuda de una paletilla vamos echando la granola y extendiéndola hasta que quede plana. Introducimos en el horno durante 10 minutos, debe quedar doradito.
  5. Sacamos, dejamos enfriar unos minutos, revolvemos poco a poco para que nos queden algunos bloquecitos y añadimos los arándanos y las pasas. Los integramos con el resto de la granola y ya podemos guardar o consumir en cuanto enfríe.

¡Que os preste mucho!

Salteado de verduras al estilo thai

Aquí os traigo una de mis cenas más recurrentes cuando no me apetece hacer algo demasiado elaborado pero quiero algo delicioso… y sí, en este caso se puede tener todo. Este salteado resulta muy sencillito de elaborar y nunca me cansaré de comerlo ¡está tan rico!.

Tengo que reconocer que me encanta la comida asiática: china, tailandesa, japonesa… y antes solía pedir a domicilio esos menús que por cuatro duros traía arroz, noodles, pollo con almendras, etc. En resumen, una salvajada de comida en tuppers interminables que combinaban de maravilla con una noche de películas (o más, ya que te daba aquello para tres noches por lo menos). Aunque ya no llame a restaurantes asiáticos, me las ingenio para seguir teniendo sobre mi mesa recetas del otro lado del mundo, reinterpretándolas a mi manera y haciéndolas más saludables.


Tiempo: 10 min.
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • ¼ Pimiento rojo
  • ¼ Pimiento verde
  • ½ Cebolla grande
  • 8 Espárragos trigueros
  • 100 g de tofu firme
  • ¼ Calabacín
  • 1 Zanahoria
  • 2 Cucharadas de Soja
  • 1 Cucharadita de jengibre rallado
  • 1 Cucharada de aceite (AOVE)
  • Sésamo tostado (al gusto)

RECETA
Nota: no se me olvidó echarle sal, es que la soja es ya muy salada de por si y si encima añadimos más sal, sería demasiada para mi gusto.
  1. Lo primero vamos a lavar y cortar las verduras y el tofu. El pimiento y la zanahoria en juliana, el calabacín en rodajas, el tofu en daditos pequeños, los espárragos en tres partes quitándole la parte dura de abajo y la cebolla, haremos un corte a la mitad y otros dos transversales hasta que nos queden 6 trozos grandes con sus respectivas capas cada uno.
  2. Ponemos una sartén a fuego medio con el aceite y echamos la cebolla, la zanahoria, el pimiento y los espárragos. Cuando ya estén algo hechos añadiremos el resto de verduras, el tofu y seguimos friendo.
  3. Subimos el fuego al máximo, echamos el jengibre rallado y vamos añadiendo cucharadas de agua para que vaya friendo. Seguimos revolviendo y añadiendo agua poco a poco antes de que se empiecen a pegar.
  4. Cuando estén bastante doradas (incluso algunas partes algo “turradas”) bajamos el fuego, añadimos la soja y revolvemos hasta que lo chupe todo. Servimos y esparcimos sésamo al gusto por encima.

¡Que os preste mucho!

Maki de arroz de coliflor y verduras

La primera vez que hice sushi, lo veía complicadísimo. Eso de enrollarlo con la esterilla y que quedasen esos rollitos tan perfectos... pero la realidad es que es muy sencillo, el vinagre apelmaza el arroz y hace que pegue muy bien con el alga nori, y a pesar de no ser el arroz de sushi al que estaba acostumbrada, este también adquiere una gran consistencia y no notaréis mucha diferencia a la hora de preparar los makis. Lo mejor de todo es que solo usaréis el microondas y vuestras manos.

Por otro lado, no he querido ponerle la gran característica del sushi, el pescado crudo. Me apetecía que fuese vegano, y la verdad es que no le faltaba nada. Es una receta con mucho sabor con la que conquistaréis a vuestros comensales o ¡el mundo si os lo proponéis! 
 


Tiempo: 30 min.
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES (45 piezas más o menos)
  • 5 Algas nori
  • 1 Coliflor
  • ¼ de pepino
  • ½ Zanahoria
  • 1 Aguacate
  • 10 Hojas de espinacas
  • 50 g Tofu firme
  • 3 Cucharadas de vinagre de arroz
  • ½ Cucharada de aceite de sésamo
  • 1 Pizca de jengibre
  • Salsa de soja

RECETA
Nota: Necesitaremos una esterilla para hacer el sushi, podréis encontrarla en supermercados, bazares, etc. También palillos pero eso ya será más opcional y dependerá un poco de la maña que tengáis con ellos.
  1. Primero, vamos a lavar la coliflor y la secaremos un poco. Escogeremos solo las flores, las vamos introduciendo en la picadora y triturando hasta que queden con un aspecto de granos de arroz. Cuando esté toda triturada la metemos al microondas a temperatura máxima unos 8 minutos.
  2. Mientras, vamos cortando el tofu en tiras rectangulares de 1 centímetro de lado y lo colocamos en un plato junto con el aceite de sésamo y el jengibre. Dejamos marinar unos minutos.
  3. Seguimos lavando y pelando las verduras. Las cortamos en tiras alargadas para que luego queden bien a la hora de colocarlas en nuestro rollito de sushi.
  4. Cuando esté la coliflor, la sacamos del microondas y le añadimos el vinagre de arroz. Revolvemos y extendemos en un plato amplio para que vaya enfriando. Mientras tanto, ponemos un plato con agua y la zanahoria introduciéndola al microondas durante 6 minutos al máximo.
  5. Cuando ya esté todo cortado y frío procederemos a preparar nuestros makis. Yo fui jugando con estos ingredientes y los hice de varios tipos: aguacate-tofu-pepino, espinacas-tofu-pepino-zanahoria, zanahoria-aguacate-pepino, espinacas-tofu-zanahoria-pepino y por último tofu-zanahoria-pepino-aguacate.
  6. Extendemos la esterilla y ponemos encima el alga nori dejando boca arriba la parte más rugosa. Echamos una capa finita de arroz dejando un borde en cada lateral de 1 centímetro aproximadamente. Siempre fijaros hacia que lado vais a enrollar vuestro rollito para colocar ahí los ingredientes. En el lado más cercano a nosotros colocamos las filas de ingredientes al gusto y con ayuda de la esterilla vamos enrollando. Enrollamos el alga tapando los ingredientes, presionamos y otra vez lo mismo hasta que nos quede un cilindro.
  7. Cuando los tengamos listos, cortamos con un cuchillo muy afilado y con un corte limpio, en unas 9 piezas cada rollito más o menos. Ponemos un cuenco con soja para mojar y ya estarán listos nuestros makis de coliflor.
 
¡Que os preste mucho!

domingo, 22 de abril de 2018

Zanca de pollo con verduras al vinagre

Esta receta resulta muy sorprendente y está buenísima, no hay más. Muy sencilla de elaborar, de hecho, prepararla será lo de menos y aunque haya que estar un pelín pendiente del horno, no requerirá tanta atención como otras recetas, por lo que podréis dedicar ese tiempo a la vida contemplativa o lo que se os ocurra mientras se va horneando poco a poco. A uno que yo me sé le encanta esta receta, sobretodo, ese sábado que tenemos tiempo para dedicar a la cocina, pero estamos más vagos de la cuenta. Siempre me dice: “¿Por qué no hacemos las zancas esas tan ricas con vinagre y verduras que es lanzarlo al horno y está?“ y sin duda, este sería un resumen en solo una frase, muy acertado, acerca del plato. Mi respuesta es siempre un si.

Utilizo algunas de las verduras que más me gustan horneadas y como casan con el pollo. En esta receta en concreto, me encanta comer la verdura en trozos grandes, que se note el sabor de cada una. Especiadas, avinagradas y lo más importante, deliciosas.


Tiempo: 1 h 45 min (1 h 35 min de horno).
Dificultad: fácil.

INGREDIENTES (2 personas)
  • 2 Zancas de pollo
  • 8 Espárragos trigueros
  • 2 Dientes de ajo
  • 2 Tomate en rama pequeños
  • 1 Cebolla morada pequeña
  • ¼ de pimiento rojo
  • ¼ de pimiento italiano
  • 1 Zanahoria
  • 2 Patatas pequeñas
  • 3 Cucharadas de vinagre de Módena
  • 2 Cucharadas de vinagre de Jerez
  • ½ Cucharada de aceite (AOVE)
  • 1 Cucharadita de pimienta negra molida
  • 1 Cucharada de albahaca
  • 1 Cucharadita de orégano
  • 1 Cucharada de tomillo
  • 1 Cucharadita de ajo en polvo
  • Sal rosa

RECETA
  1. Para empezar, lavaremos las verduras e iremos cortando algunas de ellas y poniéndolas en un recipiente apto para horno (yo utilicé una fuente de cristal). Los tomates en cuatro gajos cada uno, los trigueros les quitamos tres dedos del tallo y el resto en dos partes, la cebolla a la mitad, la zanahoria pelada y cortada en rodajitas pequeñas y estas a la mitad, las patatas sin piel muy finitas estilo paja, los pimientos en cuatro trozos grandes y el ajo lo echaremos entero, solo habrá que pelarlo.
  2. Ponemos a precalentar el horno a 180°C. Mientras añadimos sobre las verduras el tomillo, el orégano, casi toda la albahaca, pimienta negra al gusto y una pizca de sal. Revolvemos y añadimos 2 cucharadas vinagre de Módena, todo el vinagre de Jerez y el aceite. Seguiremos revolviendo hasta que quede todo impregnado e introducimos en el horno durante una hora, dándoles la vuelta al menos un par de veces.
  3. Ahora, vamos a poner a macerar el pollo con la cucharada restante de Módena, pimienta negra al gusto, ajo en polvo, lo que nos quede de albahaca y un pelín de sal. Impregnamos las dos zancas y dejamos macerar en la nevera un poco mientras se hornean las verduras.
  4. Cuando estén listas, sacamos la fuente del horno y colocamos el pollo (si tiene algo de líquido de las especias y el vinagre, lo agregamos también) entre las verduras y horneamos por 30 minutos más a la misma temperatura. Pasado ese tiempo apagamos, dejamos dentro otros 5 minutos y ya estará listo.
 
¡Que os preste mucho!