domingo, 22 de abril de 2018

Bizcocho marmolado de plátano y chocolate (semi-húmedo)

Que combinación más perfecta la del plátano con el chocolate y eso que, este último, pega con muchísimos otros ingredientes. Este tándem culinario es una delicia única para muchos de nosotros. ¿a quién no le apetece un dulce para merendar? muy sencillita, una receta saludable para concedernos un capricho de vez en cuando y que poco tiene que envidiar a otros dulces.
 
Aunque bien es verdad que no es que tome mucho plátano en mi vida diaria, quise emplearlo en este bizcocho porque le aporta mucho sabor y dulzor, además de ese toque semi-húmedo que me encanta. Los bizcochos secos también están muy ricos, pero me apetecía mucho más este estilo que se te derrite en la boca.



Tiempo: 30 min.
Dificultad: fácil.

INGREDIENTES (8 personas)
  • 3 Plátanos maduros
  • 5 Claras de huevo
  • 4 Cucharadas de harina de avena
  • 2 Cucharadas de harina integral
  • 4 Cucharadas de bebida vegetal (yo utilicé de avena)
  • 1 Cucharada de cacao puro en polvo desgrasado
  • 2 Cucharadas del edulcorante líquido que utilicéis
  • 1 Tarrina de queso fresco batido 0.0% M. G.
  • ½ Sobrecito de levadura química (unos 7g aproximadamente)

RECETA
  1. Vamos a dividir la elaboración del bizcocho en dos partes: la de plátano y la de chocolate. Por lo tanto, usaremos dos boles para las mezclas. Dividimos las cucharadas de harina, las claras, el edulcorante, la levadura, y la tarrina de queso batido entre los dos recipientes en partes iguales.
  2. Batimos el plátano en el vaso de la batidora junto con dos cucharadas de bebida vegetal y lo echamos en uno de los recipientes. En el otro echaremos las otras dos cucharadas de bebida de avena y el cacao. Revolvemos ambas mezclas  y reservamos.
  3. En un recipiente apto para horno (yo utilicé un molde desmontable de 20 centímetros de diámetro) ponemos papel vegetal y vamos añadiendo las dos mezclas. Primero, pondremos una capa fina de la mezcla de plátano cubriendo toda la base. Encima, añadiremos la de chocolate, extendiéndola desde el centro haciendo un círculo más pequeño que el de la mezcla anterior.  El resto de las mezclas iremos intercalándolas agregando cucharadas como nos apetezca un poco. Cuando esté todo en el molde, haremos unas líneas con un palillo en la capa superior mezclando las dos masas.
  4. Introducimos en el horno durante 20 minutos a 170°C hasta que comprobemos con un pincho que este sale limpio, entonces, será cuando esté listo. Dejaremos en el horno al calor unos minutos más y ya podremos sacarlo.
  5. Desmoldamos cuando ya esté frío y ya estará preparado para servir.

¡Que os preste mucho!

Calamares encebollados

No sé si solo me pasa a mi, pero si pienso en calamares encebollados o en algún otro plato cocinado de la misma manera, siempre me viene a la cabeza una receta poco saludable y demasiado aceitosa. Nada más lejos de la realidad, las recetas pueden convertirse en aptas para nuestra vida sana sabiendo escoger las claves e ingredientes adecuados.
 
Aunque es sencilla de hacer puede darnos algo de pereza tener que caramelizar la cebolla poco a poco durante una hora, pero el resultado os aseguro que merecerá la pena. Nunca he sido tampoco la que pedía calamares cuando vamos a cenar de tapeo con los amigos, siempre iban delante muchas otras opciones, pero la verdad, es que esta forma de cocinarlos me encanta y sin duda, así, es una forma de disfrutar de ellos sin pecar en nuestra dieta. 


Tiempo: 1 h y 30 min.
Dificultad: fácil.

INGREDIENTES (2 personas)
  • 300 g de anillas de calamar (pueden ser congeladas, descongelándolas previamente)
  • 1 Cebolla
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Vasito de vino blanco
  • 1 Guindilla
  • 1 Cucharada de perejil
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero que vamos a hacer es partir a cebolla en juliana, muy finita y la sofreiremos con una pizca de sal a fuego muy bajo en una sartén profunda durante una hora. Revolviendo de vez en cuando para que se vaya caramelizando poco a poco de forma natural.
  2. Pasada la hora; añadimos el perejil, el diente de ajo muy picadito y los calamares. Lo sofreímos todo durante 10 minutos.
  3. A continuación añadimos la guindilla, el vino blanco y otra pizca de sal. Dejamos cocinar a fuego bajo durante 20 minutos o hasta que se evapore todo el vino que será cuando ya esté listo. 

¡Que os preste mucho!

sábado, 21 de abril de 2018

Salmorejo ligero

Un plato tradicional de la cocina andaluza, cordobesa en concreto, que se sirve bien fresquito y entra que da gusto. Recuerdo un verano, hace unos años, que veníamos de viaje desde el sur y el calor era insoportable. Paramos a comer de camino en un sitio de comida casera y al entrar, sólo tenia clara una cosa: quería algo refrescante. Es ahí cuando surgió la idea de pedir salmorejo y la realidad, es que no estaba nada convencida. Una crema fría con una base de tomate que no tenía claro que me fuera a entusiasmar, pero al final después de muchas vueltas me decidí y fue una excelente elección que me daba fuerzas para continuar aquel caluroso viaje.

Aunque es muy fresquito y tan popular en el verano, no es que la receta tradicional sea lo más indicado para las dietas, por el pan, el exceso de aceite... (además si no me equivoco tampoco lleva pimiento) por eso era necesario darle unos retoques que lo convirtieran en un plato delicioso y saludable para disfrutar de los días de calor.



Tiempo: 25 min.
Dificultad: fácil.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 4 Tomates grandes
  • ½ Calabacín
  • ½ Pimiento verde
  • 1 Tarrina pequeña de queso de Burgos 0.0 % M. G.
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Cucharada de perejil
  • 2 Cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 Cucharadas de aceite (AOVE)
  • Sal rosa

RECETA
  1. Pelamos el calabacín (la piel que vais a quitar podéis utilizarla para un revuelto, una sopa o lo que se os ocurra), lo troceamos en rodajas y lo ponemos a hervir a fuego bajo durante 15-20 minutos hasta que esté blandito.
  2. Mientras, podemos ir echando en un bol los tomates en trozos y sin piel, el pimiento, el ajo (sin el centro si no queréis que pique mucho al estar en crudo), las especias y la sal al gusto.
  3. Cuando esté el calabacín listo lo añadimos al bol y trituramos con la batidora hasta que quede una crema homogénea que será cuando añadiremos el vinagre.
  4. A continuación, echamos el aceite y empezamos a batir desde abajo unos 30 segundos a velocidad media. Subimos la potencia de la batidora y la movemos hacia arriba hasta que se integre todo.
  5. Por último, dejaremos enfriar en la nevera una hora como mínimo, y serviremos con unos daditos de queso de Burgos por encima.

¡Que os preste mucho!

Pizza de la huerta con base de brócoli y queso de cabra

¿No sabes que hacer con ese brócoli que te sobró? O simplemente ¿tienes antojo de una pizza de verdura y qué, además, sea fácil y deliciosa?. Imagínate que es fin de semana, tienes pendiente el capítulo de tu serie favorita y te apetece pizza pero quieres comer una receta más saludable ¡pues ya está! Esta será una opción estupenda, muy cómoda y sencillísima de elaborar con la que satisfarás el capricho de comerte una pizza aunque sea de manera diferente.
 
No como demasiado queso de cabra, pero hoy hice una excepción porque esta receta lo pedía a gritos y le aporta un toque increíble. Yo escogí las verduras que me parecía que mejor encajaban con el brócoli pero hay muchas más alternativas válidas con las que podréis hacer esta receta. 



Tiempo: 45 min.
Dificultad: fácil.
Apto para vegetarianos.

INGREDIENTES (2 personas)
  • 200 g de brócoli
  • ¼ de pimiento
  • ¼ de calabacín
  • ½ Cebolla pequeña
  • 2 Claras de huevo
  • ½ Tacita de queso rallado light
  • ¼ de rulo de queso de cabra (unas 2 rodajitas por persona)
  • 3 Cucharadas de tomate triturado
  • 1 Cucharadita de ajo en polvo
  • 1 Cucharada de orégano
  • 1 Cucharada de albahaca
  • Sal rosa

RECETA
  1. Lo primero que vamos a hacer es cortar el brócoli y hervirlo en agua durante 15 minutos a fuego bajo.
  2. Mientras, vamos cortando los vegetales: el pimiento y la cebolla en juliana y el calabacín en rodajitas finitas.
  3. Ponemos en un cazo el tomate a fuego bajo con una pizca de sal, el orégano y la albahaca. Removemos durante 5 minutos hasta que esté totalmente espesa y reservamos.
  4. Vamos precalentando el horno a 180°C y mientras sacamos el brócoli, lo pasamos por la trituradora y lo mezclamos en un bol con el ajo, las claras, la mitad de la tacita de queso rallado y una pizca de sal.
  5. Extendemos el papel de horno sobre la bandeja del mismo y vamos repartiendo nuestra mezcla con ayuda de los dedos (la masa será blandita y muy húmeda). Introducimos en el horno durante 15 minutos hasta que esté un poco dorada.
  6. A continuación, sacamos la bandeja del horno y repartimos el tomate con una cuchara por toda la base respetando los bordes. Echamos por encima el queso rallado que nos queda, los vegetales y el queso de cabra e introducimos en el horno durante 20 minutos más hasta que esté el queso fundido y los vegetales blanditos.

¡Que os preste mucho!

Cous cous rosa de coliflor con verduritas encurtidas


Como siempre me dice una buena amiga “es que te encanta cocinar siempre con mil colores” y tiene más razón que en un santo. La comida entra por los ojos, y aunque los sabores y la textura siempre son el determinante, que tenga una pinta saludable, apetitosa y divertida son esenciales para que nos apetezca probarlo y disfrutemos aún más de lo que estamos comiendo. Pero claro, ¿Quién mejor para dar color de forma natural a tus platos que los productos de la huerta?. Si es que, entre lo ricas, nutritivas y saludables que son, si encima tienen miles de coloridas combinaciones resultará imposible no adorarlas.

Así que hoy os traigo este “falso” cous cous de coliflor, que se puede comer como plato único o de acompañante en nuestro menú. Con unos sutiles toques especiados recordando el origen bereber de este producto y haciendo mi versión personal y vegana de uno de los platos estrella de la cocina árabe.



Tiempo: 20 min. (1 h de frigorífico).
Dificultad: fácil.
Apto para veganos.

INGREDIENTES ( 4 personas)
  • 1 Coliflor pequeña
  • ½ Bote de verduras encurtidas (en mi caso use un mix de vegetales con  zanahoria rallada, apio, pimiento rojo y pepinillos)
  • ½ Bote pequeño de remolacha rallada
  • 4 Pepinillos
  • 1 Manzana verde
  • 2 Cucharadas de vinagre de Módena
  • 1 Cucharada de aceite de oliva (AOVE)
  • 1 Cucharada de canela en polvo
  • 1 Cucharada de comino
  • ½ Cucharada de pimienta negra
  • Sal rosa

RECETA
  1. Primero vamos a cortar la coliflor, utilizando solo las flores sin el tallo, y las pasamos por la trituradora hasta que nos queden pequeñas bolitas que nos recuerden a la sémola de trigo.
  2. Ponemos en una sartén profunda a fuego alto (yo utilicé una paellera), la coliflor triturada junto con media cucharada de aceite. Sofreímos durante 5 minutos que será el momento donde añadiremos un vaso de agua junto con las especias y una pizca de sal. Cocinamos a fuego bajo durante 10 minutos. Si es necesario, añadiremos un pelín más de agua hasta que quede blanda pero relativamente compacta.
  3. Lavamos la manzana, la cortamos en tiritas pequeñas y la ponemos en un bol junto los encurtidos y los pepinillos en rodajitas finas. Removemos y reservamos.
  4. Cuando la coliflor esté lista la echamos en el bol junto al resto de ingredientes. Escurrimos y secamos las tiras de remolacha lo máximo posible ayudándonos de un papel de cocina. Con el poco líquido violeta que les quede impregnado, será como conseguiremos el color rosáceo del plato.
  5. Mezclamos la remolacha y la coliflor con el resto del bol. Añadimos el aceite y el vinagre e introducimos en la nevera durante una hora.
 
¡Que os preste mucho!